viernes, 20 de marzo de 2009

El comienzo


Cada día estoy más convencido de la fuerza de las identidades virtuales. Día a día, he asistido impasible a la creciente y constante escalada de espacios donde poder compartir cada cachito de privacidad o de ideas, proyectos y pensamientos que cada uno esté dispuesto a entregar. De la identidad personal tradicional, el "nombre, apellidos e hijo de... y de..." hemos desembocado en tarjetas de visita con url, facebook, skype, blog, msn, myspace, youtube... 

Esta realidad no sólo es un fenómeno a nivel personal. ¿Alguien es capaz de tener consciencia de como serían hoy en día las relaciones profesionales sin los cientos de comunidades virtuales y redes profesionales que existen en todos los sectores? Sin duda, las cosas serían muy distintas.

Este primer apunte que publico como toma de contacto, espero que sirva para crear un nuevo canal de comunicación con... ¡cualquiera sabe! Es difícil de imaginar.

Añadir imagen

No hay comentarios:

Publicar un comentario